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                                                                                                     La emoción del miedo                                            

El miedo, se encuentra situado en una baja frecuencia de vibración, es una densificación de la energía, ya que dicha energía vibra más lentamente y es esta lentitud la que bloquea la energía, cuando esto sucede, el miedo  se manifiesta como enfermedad.

Los miedos responden a una emoción negativa que procede de un patrón mental, que hemos instalado en nuestro cerebro y que nos dice a que situación u objeto tenemos miedo.

El miedo subconsciente o miedo no reconocido Cuando somos pequeños vemos el mundo y lo que nos rodea a partir de experiencias sensoriales que vamos almacenando e integrando en nuestro subconsciente. sin embargo, siguen influenciando en su comportamiento en todos los sentidos. 

Miedo consciente o miedo reconocido, al aparecer las situaciones que tememos y que son debidas a patrones mentales, desarrollamos miedos, bloqueos, barreras, huídas de nuestro verdadero objetivo, no siendo conscientes de que nuestras decisiones están siendo tomadas en base a esos miedos. Por este motivo encontramos personas en trabajos que no quieren, viviendo junto a personas que no aman, etc… 

 Si alguien tiene mucho miedo a las arañas y es consciente de que una puede colarse en su casa, le desatará una emoción de aversión y rechazo a la idea de tener una araña cerca y, por tanto, no conectará con la situación.

Un pensamiento consciente frena el miedo.

 

Miedo trascendido o transmutado, muchas personas se encuentran bloqueadas  y no pueden salir de ese circulo para aceptar la emoción del miedo 

El miedo siempre está relacionado con la pérdida, por ejemplo, si tienes miedo a las arañas temes perder la integridad física. Si tienes miedo a las relaciones se tiene miedo a perder a la persona.

Por ello en vez de huir debemos aceptar la pérdida, llorando esos patrones mentales que nos aferran a las posesiones, al trabajo…, es decir, a todo lo externo que fluye a nuestro alrededor y que no depende de nosotros. Una vez que los miedos se hacen conscientes hay que enfrentarse a ellos, pues ellos nos indican que es aquello que tanto rechazamos y debemos aceptar.

Deshacer el ego, aceptar la pérdida y vivir la vida como experiencias, esa es la clave

 

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© Maria Romera Fernández

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