Somos el resultado de nuestras acciones pasadas, tanto las realizadas desde nuestro nacimiento, como todas aquellas que provienen de nuestras existencias anteriores

 

 

 

Si quieres conocer tu pasado, observa tu cuerpo.

Si quieres conocer tu futuro, observa tu mente

 

 

La Fuente de la Felicidad está en el mundo que creas

 

 

 

Gaia!

Gritas su nombre, esperando ser escuchado,

¿Recuerdas?, de sus entrañas nace la vida,

Y esta, emprende su camino,

alimentándose de ella,

tus raíces, se nutren de su tierra

tu corazón, palpita con su fuego,

tus emociones, vienen y van, como las olas del mar

tus conocimientos, tu aprendizaje, crece, aumenta, 

se llena de experiencias y    

tu alma, a cada paso del camino, se expande

y se funde con ella.    

 

Ella,  da alas a tus sueños,

sintiéndose amada por el Sol

y  arropada por la Luna,

las dos caminan juntas, unidas por ella

sus manos se rozan y sus labios hablan de amor

a través de Gaia nos transmiten su sabiduría

y ella paciente, generosa, espera….

que el ser al que ella dio vida, alimentó y cuidó     

Sea libre para comprender, amar

Y a su ser retornar     

El silencio te envuelve, aún no lo entiendes

En este momento, en este lugar,

donde la oscuridad es evidente, y

el silencio se hace presente

            ¿Aún tienes dudas?  

             

Silencio,

De repente una voz te llama

¡escúchame! ¡estoy aquí!

                 cierra tus ojos, ¡cálmate!                  

 

Estoy aquí, contigo, no te abandonaré,

tu voz suena fuerte, desesperada

¡déjame! No soy nada, no tengo nada

para ofrecerte, ignórame, déjame partir

déjame, que me ahogue en mi dolor

pues todo, lo he perdido.

 

Alimente mi ego, cambie mi amor por odio,

y mis ilusiones por amargura,

¿por qué sigues aquí?

¿por qué me ayudas?

 

En el silencio,

    volvió a escuchar la voz        

¡Porque creo en ti!

Yo te di la vida, te vi crecer,

te enseñe a caminar

sé, que solo habla tu desesperación.

 

Escucha, solo, te robaré unos momentos,

no es mucho lo que te pido,

después,  te dejaré marchar

¿si tú quieres?

 

Siempre he estado a tu lado,

cuando te caías, yo, te levantaba      

cuando llorabas, yo, te consolaba

cuando reías, yo, lo hacía contigo

cuando te equivocabas, nunca te lo reprochaba

Tan solo, esperaba.

 

Cuando empezaste a olvidar,

te sumergiste en la banalidad,

ambicionabas la riqueza, el poder,

no te importaron las heridas,

ni las tuyas, ni las que infringiste,

                    a otros, que en tu camino se cruzaban,               

cuando alimentabas tu rencor,

dejaste a un lado, la comprensión

sin darte cuenta, poco a poco ,

                te fuiste consumiendo.                       

 

A mí, me ignorabas, con el tiempo,

mi voz, se fue haciendo más débil

hasta que llegó un momento,

en que callé, hasta ahora.

 

Ahora, quiero que sepas, que estoy aquí

no te dejaré, déjame que te guíe

vuelve al ser, no todo está perdido   

tu valor, tu coraje, recupéralo,

si tú te marchas, si te abandonas

me iré contigo.

Mi voz para siempre, callaré

pues sin ti, mi existencia,

no tiene sentido.         

No hay movimiento, tan solo, una imagen fija,       

un recuerdo, una situación, que creías olvidada    

¡qué tristeza! refleja tu alma,          

en el límite de tus fuerzas, te encuentras.

todo tu ser, se presta al abandono,   

 

Tú respiración, parece cansada,

tu mirada, perdida en el horizonte

tus sueños, olvidados

tus sentimientos ahogados,

arrastrados por la frustración.                     

 

Piensas  dejarlo todo,  huir, ¿dónde?

unas lágrimas intentan salir

poco a poco, se van abriendo camino,

algo, les impide avanzar, algo, las retiene

¿Es tu orgullo?, te pregunto ¿orgullo, de qué?                   

 

Has permitido que te vapuleen, te ignoren,

lo has perdido todo…

el camino se fue haciendo cada vez más pesado

cargaste tu mochila de…

inseguridad, miedo y fracaso                    

 

¿por qué?, ¿por qué?....

Te repites una y otra vez,

las escenas vienen deprisa a tu mente

no consigues detenerlas.

¡Parad! ¡Deteneos!               

 

Un grito ahogado, desesperado,

lanzado con el último aliento

De repente, nada….

No hay nada… 

Solo, se escucha el silencio 

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© Maria Romera Fernández

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