La visión espiritual 

El desarrollo de la visión espiritual requiere la construcción paciente de algunos "órganos" de energía nuevos, entre los que el tercer ojo es fundamental.

Estas nuevas estructuras no son físicas, no obstante, son reales y tangibles todas ellas. Su desarrollo se va realizando poco a poco con práctica y siendo consciente de lo que estamos realizando, una vez logrado su pleno desarrollo, las percepciones que llegan a través de las mismas comienzan a resultarnos más claras, más agudas y mucho más sustanciales que las que provienen de los sentidos físicos

 

Lo principal para su desarrollo es desaprender, es decir, desprenderse de ideas preconcebidas, de todo aquello que conocemos para volver a aprender con una conciencia fresca y limpia.

 

La alquimia puede definirse como el arte de elevar el nivel de vibración de la materia, por consiguiente "la alquimia interior",  se refiere a una forma de desarrollo espiritual en la que el propósito último es construir un vehículo en el que la plenitud del Ser Superior pueda experimentarse permanentemente, mientras se vive en el mundo físico.

 

Todo trabajo espiritual tiene como próposito encontrar al Ser Superior. Los seres humanos  solamente utilizamos  una pequeña fracción de nuestro potencial, debido a que la vida se encuentra confinada dentro de un rango limitado de pensamientos, emociones, sensaciones y otras modalidades de existència consciente y aún así, en el 95% de los casos permanecemos inconscientes.

 

La metàfora de Platón de la caverna es un gran ejemplo de este hecho vigente aún en nuestros días. El Ajna o también llamado, el tercer ojo nos permite llegar a conocernos con una profundidad que sobrepasa todos los métodos convencionales, desarrollar el tercer ojo es una forma directa de expandir nuestro universo consciente y descubrir  nuestros valores esenciales.

  1. No forzar, no concentrarse, únicamente estar consciente  
  2. Estemos completamente conscientes, pero solamente conscientes. Permitamos que lo que está escondido en las profundidades emerja y sea revelado a nuestra conciencia. 
  3.  Confiemos en nuestra propia experiència, recordar: cuando no hay nada en que creer, tampoco hay nada de que dudar!
  4. No analicemos durante una experiencia  

 

La visión es una de las funciones más elevadas de la conciencia humana, es una experiencia extraordinaria que nos permite desentrañar nuestra propia inmensidad.

Por supuesto, hay diferentes niveles de visión, nuestro constante propósito es pasar a la "visión de la Verdad", o visión del Ser Superior, la cual es como una explosión de todas las limitaciones de la mente.

 

Para alcanzar la visión de la Verdad, es llegar a estar menos interesado en lo que se ve y, enfocarse más en el proceso de ver, dejando que el propio estado de conciencia se expanda mediante la visión. Entonces se alcanza una percepción y comprensión del universo completamente diferente.

 

Nunca se podrá traducir adecuadamente con palabras lo que se "ve", ya que la experiencia transciende a la lógica común de la mente.

 

Este es el motivo que hace que la visión verdadera alimente el Espíritu y disipe las falsas concepciones del alma.

 

La "visión" no solamente debe considerarse como una herramienta para la percepción, sino como una experiencia que tiene en sí misma un valor transformador.

 

La visión es la conciencia expandida

                 ¿Protección Psiquica?

La mayor parte de las personas están psíquicamente desprotegidas, por dos razones principales:

 

1.- porque no son capaces de ver cuándo una energía negativa está alrededor suyo, por lo cuál no saben cuándo se requiere precaución.

2.- porque no han sido entrenadas para sellar su aura y así hacerla impermeable a influencias externas cuando sea necesario.

 

El tercer ojo, es el órgano de la percepción sutil e intuición y el principal conmutador del cuerpo de energía, por lo que nos ofrece una respuesta verdadera a estos dos problemas, porque detecta, cuándo el entorno energético es tal que se precisa prudència y también cierra el aura.

Es posible despertar esta energía protectora durante la meditación y en las situaciones más diversas de la vida diaria, tales como tomar un autobús, caminar por una calle atestada de gente o tratar con el jefe o con nuestros empleados. 

 

 

Bajo la denominación de circulaciones energéticas se agrupan diversas técnicas cuyo objetivo es despertar y limpiar el cuerpo de energía o etérico. La energía etérica, o fuerza vital, es idéntica al prana de la tradición hindú y al qi de la medicina china tradicional. Nuestro primer propósito será alcanzar una percepción tangible de dicha energía. Mientras circula por todo el cuerpo etérico, la fuerza vital sigue ciertas líneas de energía, llamadas "meridianos" por la medicina china y nadi en sánscrito.

El funcionamiento correcto del cuerpo físico depende, en gran medida, del adecuado flujo y equilibrio de las circulaciones del cuerpo etérico, a medida que el cuerpo etérico gane fuerza a través de las prácticas, adquirirá una gran resistencia a las energías negativas. Y, cuando una energía no deseada sea percibida por uno de los canales, será posible expelerla conscientemente,

 

Esta habilidad asegurará un elevado nivel de protección energética y demostrará ser de gran ayuda para quienes estén involucrados en la propia transformación o bien practiquen la sanación.

 

El cuerpo físico está compuesto de materias alimenticias, agua, y lo que extraemos del aire, es decir, elementos físicos extraídos de nuestro entorno físico. Análogamente, nuestro cuerpo etérico está compuesto por elementos procedentes de nuestro entorno etérico. Así como algunas comidas o sustancias pueden ser tóxicas para el cuerpo físico, algunas energías etéricas son nocivas para el cuerpo etérico. 

 

Ejercicio

Abra un grifo de agua. dirija la conciencia al flujo de agua corriente. Sintonice con él, sienta sus cualidades, haz que el agua corra por la parte interna del brazo, desde algo por encima del codo, si la pila o lavadero es suficientemente profundo, permite que las energías negativas sean liberadas desde el antebrazo al agua corriente. Continúa durante al menos medio minuto. después repite la misma práctica con el lado posterior del antebrazo.

 

Cuanto más se sintonice con el flujo de agua corriente, más energías negativas se podrán liberar. Repite la práctica en ambos brazos

 

 

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© Maria Romera Fernández

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