TU JUICIO

 

A un oasis llega un joven, toma agua, se asea y pregunta a un anciano que se encuentra descansando: ¿Qué clase de personas viven aqui?

El anciano le pregunta: 

¿Qué clase de gente había en el lugar de donde tu vienes? 

" Un montón de gente egoísta y mal intencionada" replicó el  joven. Estoy encantado de haberme ido de allí

A lo cuál el anciano comentó: "lo mismo habrás de encontrar aquí"

Ese mismo día otro joven se acercó a beber agua al oasis y viendo al anciano le preguntó ¿Qué clase de personas viven en este lugar?

El viejo respondió con la misma pregunta ¿Qué clase de personas viven en el lugar de donde tu vienes?

"Un magnifico grupo de personas, honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlas dejado.." Lo mismo encontrarás aquí, respondió el anciano

 

Un hombre que había escuchado ambas conversaciones le preguntó al viejo ¿Cómo es posible dar dos respuestas diferentes a la misma pregunta? A lo cuál el viejo contestó "cada uno de nosotros solo puede ver lo que lleva en su corazón" 

Aquel que no encuentra nada bueno en los lugares donde estuvo no podrá encontrar otra cosa aquí ni en ninguna otra parte. Si te sientes dolorido por alguna causa externa, no es eso lo que te perturba. Si no tu propio juicio de ella.

 

REFLEXIONES

 

He llegado a un momento en mi vida en que las críticas y los juicios que vierten las personas no me afectan, debido a que he aprendido a identificar y soltar todo aquello que puede resultar un obstáculo, un impedimento, un temor o cualquier otra emoción que no me permita estar en equilibrio, no es un trabajo fácil pero sé que no son ataques personales hacia mi persona, ya que he observado que todos seamos conscientes o no del camino que recorremos somos esclavos de nuestras creencias.

Se habla mucho de evolución, de crecimiento personal y espiritualidad, yo me hago una pregunta todos sabemos ¿Qué es la espiritualidad?

Todos somos Seres que estamos aquí para aprender, crecer, evolucionar hacia una comprensión más amplia de la existencia, todos buscamos nuestra identidad de diferentes formas pero todas ellas nos conducen al mismo conocimiento, al conocimiento de quienes somos.

Cuando estamos en este proceso he observado que muchos se olvidan de una de las herramientas más potentes que tenemos “La mente”, ella es una gran aliada, sin embargo, la subestimamos, la cargamos, e incluso la dejamos  en un rincón.

¿Cómo podemos despertar nuestra conciencia si no sabemos calmar nuestra mente, como podemos decir Te amo sin haber sanado las heridas que alberga nuestro corazón, como podemos perdonar sin transformar el dolor causado en comprensión y la mente, qué papel juega? La mente es aquella que busca excusas de los hechos ocurridos hacia fuera, responsabilizando, culpando a otros y creando expectativas en nuestra vida para no afrontar la realidad en la que vivimos. Cuando la realidad es que no nos damos permiso para crecer, aprender y vivir.

Como podemos decir “hoy me siento en armonía! Si tus pensamientos andan por un camino, tu corazón late por otro y tus palabras nada tienen que ver con lo que piensas o sientes. El estado de armonía nos lleva a que nuestra mente, nuestro corazón y nuestras palabras van en la misma dirección.

La conciencia es una expansión de ti, es un estado de vibración y armonía único para cada uno de nosotros en el cuál nos encontramos frente a frente con nuestra realidad, igual que cuando nos miramos en un espejo, aunque en esta ocasión el reflejo que vemos al otro lado si lo reconocemos y no llegaremos a ese punto si no conocemos nuestras luces y sombras, nuestra dualidad nos invita a ese conocimiento dándonos cuenta de que esta dualidad no es opuesta sino complementaria y al llegar a esa comprensión los juicios, las criticas… desaparecen porque nos hacemos conscientes que cada cuál lucha con sus sombras para que su luz brille, es en ese momento que nos damos permiso para SER y ESTAR y nadie puede impedir que evolucionemos o crezcamos, tan solo nosotros podemos impedirlo.

Si te encuentras en ese momento de tu vida en que piensas que los demás obstaculizan tu camino, que la culpa y la responsabilidad es de otros, creo que ha llegado el momento de calmar tu mente y revisar tus creencias pues ellas te están limitando, una vez hecho esto ACEPTATE TAL Y COMO ERES, INICIA TU CAMINO HACIA TU LIBERTAD ROMPIENDO LAS CADENAS DE TUS CREENCIAS LIMITANTES Y SUMERGETE EN EL AMOR Y COMPRENSIÓN HACIA TI

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© Maria Romera Fernández

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