¿Estás preparado para escuchar tu historia?

 

El alma antes de viajar hacia nuestro  cuerpo físico, sabe en que proceso de evolución nos encontramos, que sabiduría, talentos, recursos y conocimientos de otros tiempos necesitaremos traer con nosotros para conducirnos, guiarnos y ayudarnos a caminar por el sendero que elegimos, esa elección que hicimos antes de nacer que sería la más adecuada para nuestra evolución

 

El alma sabe nuestra historia pues  ella nos guía desde el momento de nuestro nacimiento en el cuerpo físico, sabe de nuestros padres, amigos, experiencias y relaciones, todo lo necesario para nuestra vida.

 

El alma establece pacto de las experiencias y circunstancias que viviremos con las almas que conoceríamos, las que nos enseñarían a través del dolor y el sufrimiento, las que te enseñarían a AMAR de manera incondicional, maestros que cruzarían en nuestro camino, almas con las que ya habíasmos compartido otras vidas, establecimos que tipo de relación tendríamos, como nos reconoceríamos, qué acontecimientos enfrentaríamos o viviríamos juntos, lo que aprenderemos de todo ello.

Todo lo que te ayudaría a alcanzar tu meta, objetivo o misión para la cual regresaste, se estableció antes de nacer, que todo los vivido, por más dificil que haya sido cumplía un propósito, escondía  una lección y que había sido nuestra alma quien lo había elegido.

Cada persona tiene la capacidad de elegir a cada momento, la auténtica libertad consiste en elegir el modo con el que enfrentaremos las circunstancias de nuestra vida, podemos atravesar una dificultad quejándonos o decidiendo que extraeremos fortaleza y sabiduría de lo vivido. 

En la escuela de la vida, si aprendemos las lecciones, éstas ya no son necesarias, por lo cuál las circunstancias cambias, las dificultades se disipan y la realidad se transforma.

 

 

 

 

 

El guía interior actúa como un sabio que nos conoce a fondo, pues él guarda nuestras más íntimas verdades, aquellas que incluso nosotros desconocemos es por ello que comprende lo que necesitamos y nos lleva en la dirección en la que precisamos ir, es un consejero.

 

Este consejero recibe muchos nombres, como: supraconciente, alma, yo superior…

Yo, sin embargo, lo llamo “Mi Guía”

 

Todos tenemos un Guía Interior que es una fuente de sabiduría,  siempre está contigo porque forma parte de ti, puedes ignorar  la conexión existente pero nunca podrás destruirla, pues es esta conexión la que nos permite tomar conciencia de quienes somos, que queremos, hacia donde vamos.

 

Nuestra naturaleza nos indica que tenemos que confiar en nuestro Guía Interior porque él, guarda toda la sabiduría y conocimientos  que necesitamos para transitar por el sendero escogido, para conducirnos a vivir una vida más liviana, aprendiendo de nuestras experiencias.

Esta sabiduría que guarda nuestro Guía la hemos olvidado al igual que hemos olvidado como acceder a ella, debido a que nos olvidamos de mirar hacia dentro, y nos perdemos buscando fuera, buscando en los otros aquello que tan solo podemos encontrar en nuestro interior.

 

Cuando aprendemos a conectar con nuestro Guía Interior, experimentamos la vida de forma diferente, ya que contamos con la certeza y la paz de equilibrar nuestra voluntad con nuestra esencia permitiéndonos vivir con nuestra verdad interior.

 

Nuestro camino se torna más alegre y nos permite ver con más claridad, viendo como encajan todos aquellos elementos de nuestra vida que antes nos parecían piezas disperas de un puzle que pensabamos que nunca se unirían, sin embargo, este conocimeinto de la existencia de nuestro guía nos conduce a una vida más consciente  y plena

 

No importa lo que sintamos o sepamos, no importan nuestras dotes potenciales o talentos, sólo la acción les da vida.

Muchos de nosotros entendemos conceptos como el compromiso, el coraje, y el amor, pero en realidad saber es hacer.

Hacer trae la comprensión, y las acciones convierten conocimientos en sabiduría.

No puedes atravesar el mar simplemente mirando al agua.

 

Rabindranath Tagore

 

Si el espejo en el que te miras solo ves critica, odio,  celos, pensamientos negativos, tu camino está parado y en consecuencia se cerrará, surgirá todo aquello que no quieres ver, y culparás a otros de tus desgracias cuando el único responsable de tu situación, eres tú y tu actitud. No te pares, observa y actúa, ponte en marcha, elimina todo aquello que no te es útil, todo aquello que es un impedimento en tu avance, abandona, suelta sin dolor, sin tristeza, y sigue caminando, acepta que nada ocurre por azar, fluye y cambia tu actitud. Libera tu corazón de las ataduras de un pasado que ya se fue, como la Tierra se libera de todo aquello que la oprime, piensa en una luz azul emergiendo de la tierra, y como un circulo de hombres y mujeres te ayudan a renacer de nuevo en la luz, como en tu alma de guerrero se instala la paz.

 

El alma es un espíritu libre, que viaja donde quiere, su poder es tan inmenso que una sola palabra puede elevarte, llenándote de felicidad, su comprensión no tiene límites porque su amor es grandeza.

Cuando sientes que todo está perdido, que no queda nada por luchar, nada por lo que reír, que tu vida se asemeja a un constante ir y venir de ruidos, trabajo, estrés, decisiones, decepciones, ella te recuerda la belleza y grandeza de tu ser.

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© Maria Romera Fernández

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